Glencore y Rio Tinto frenan fusión tras 18 meses
- csnavarroh9
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Lo que prometía convertirse en la mayor operación corporativa de la industria minera mundial terminó en nada. Glencore y Rio Tinto anunciaron este jueves que abandonaron definitivamente sus conversaciones de fusión, poniendo fin a más de 18 meses de negociaciones que apuntaban a crear la minera más grande del planeta.
El quiebre se confirmó mediante comunicados separados. En el caso de Rio Tinto, la firma aseguró que ya no considera una eventual combinación con Glencore, luego de concluir que no lograría un acuerdo capaz de generar valor real para sus accionistas, cerrando así la puerta a una operación que se estimaba en torno a US$260 mil millones.
Desde Glencore, la lectura fue distinta: la empresa sostuvo que los términos discutidos implicaban una estructura que, en la práctica, dejaba a Rio Tinto en control de los cargos clave —incluidos presidente y director ejecutivo— y otorgaba una participación accionaria mayoritaria que, según la compañía anglo-suiza, no reflejaba el valor relativo de sus activos.
“La adquisición propuesta en estos términos no beneficia a los accionistas de Glencore”, afirmó la firma, asegurando además que la oferta no valoraba adecuadamente su negocio del cobre, su cartera de proyectos de crecimiento ni el potencial de sinergias que se habría generado con una eventual integración.
EL MERCADO CASTIGA EL FRACASO
La reacción en los mercados fue inmediata. Cerca de las 16:00 GMT, las acciones de Glencore se desplomaron más de 8% en el índice FTSE-100 de la Bolsa de Londres, mientras que los papeles de Rio Tinto retrocedieron alrededor de 2,5%.
El efecto también se extendió al resto del sector, golpeando a otras compañías mineras como Fresnillo (-4,87%), Anglo American (-2,87%) y Antofagasta (-2,78%), en una jornada marcada por la incertidumbre respecto a futuras consolidaciones.
UN GOLPE AL SUEÑO DE CREAR GIGANTES GLOBALES
El término de las negociaciones confirma las dificultades que enfrenta el sector para concretar megafusiones, pese al atractivo escenario de precios altos en minerales estratégicos como oro, plata y cobre, que han alcanzado récords en los últimos meses.
La caída de este acuerdo se suma a otros intentos fallidos de reconfigurar el mapa minero mundial, como las ofertas que impulsó BHP para adquirir Anglo American entre 2024 y 2025, que tampoco llegaron a puerto.
Así, el fin de la negociación entre Glencore y Rio Tinto deja en evidencia que, incluso en tiempos de bonanza, las grandes operaciones corporativas siguen chocando con un obstáculo recurrente: el valor real de los activos y el control del poder dentro de la compañía resultante.






