La geología como brújula del futuro del planeta
- csnavarroh9
- 14 ene
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Más que estudiar el pasado, la geología es una ciencia estratégica que orienta decisiones clave para la vida moderna: desde cómo construimos ciudades seguras hasta cómo aseguramos energía limpia y protegemos a la humanidad frente a riesgos naturales y espaciales.
Tradicionalmente focalizada en los recursos minerales, la sostenibilidad y el estudio de la evolución de la vida en la tierra, sus objetivos de estudio son las rocas y fósiles, la geología cumple hoy un rol silencioso pero decisivo.
Al interpretar el archivo geológico de la Tierra, sus capas, minerales y formas, los geocientíficos traducen en afloramientos, muestras, rastros de vida pretérita, etc., en información útil para crear modelos tridimensionales de fenómenos naturales que permitan anticipar crisis, desarrollar y administrar recursos y diseñar soluciones de desarrollo sostenibles
GEOLOGÍA APLICADA A DECISIONES QUE IMPORTAN
La geología conecta el conocimiento profundo del subsuelo con acciones concretas en la superficie. Gracias a ella, gobiernos, empresas y comunidades toman mejores decisiones en áreas críticas.
GESTIÓN DE RECURSOS NATURALES
Los suelos, acuíferos y formaciones rocosas determinan dónde y cómo acceder a minerales, agua y energía. Sin geología, sería inviable prevenir la erosión, evitar la sobreexplotación de acuíferos o planificar una minería responsable.
CONSTRUCCIÓN E INFRAESTRUCTURA SEGURA.
Antes de levantar una carretera, un túnel o un edificio, se estudia el terreno: estabilidad, tipo de roca, presencia de agua subterránea y fallas. Estas evaluaciones previenen deslizamientos y colapsos, y definen el diseño de fundaciones más seguras.
ENERGÍA PARA LA TRANSICIÓN.
La exploración de petróleo, gas y flujos de calor se exploran en reservorios se apoya en cuencas sedimentarias y estructuras profundas de la corteza. A la vez, la geología impulsa energías renovables: la geotermia depende del calor interno terrestre, y la hidroeléctrica del estudio de la geomorfología terrestre, el basamento rocoso y las disponibilidades de aguas superficiales y subterráneas.
ANTICIPAR RIESGOS PARA SALVAR VIDAS
Aunque no puede predecir con exactitud un terremoto, la geología estima probabilidades y zonas de peligro. El trabajo de instituciones como el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), el Centro Sismológico Nacional, y el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) permite elaborar mapas de riesgo y sistemas de alerta temprana.
EL CLIMA ESCRITO EN PIEDRA
Las rocas, los sedimentos y los hielos conservan la memoria climática del planeta. A través de su análisis, los geólogos pueden reconstruir la historia climática de la Tierra e identificar variaciones ocurridas a lo largo del tiempo. Esta información es clave para comprender los procesos naturales que han modelado el clima y aporta antecedentes relevantes para el diseño de políticas ambientales y estrategias de adaptación frente a los cambios actuales.
Desde la perspectiva geológica, el cambio climático es un fenómeno complejo que debe abordarse con rigor científico y sin simplificaciones. Los cambios climáticos pueden originarse por causas naturales, como la evolución de la atmósfera, la actividad volcánica, los ciclos orbitales o eventos catastróficos como impactos de meteoritos y también, en cierta medida, por la acción humana. Para su estudio no solo se utiliza el registro fósil, sino también una amplia gama de evidencias, como trazadores geoquímicos y señales físicas presentes en los materiales geológicos, que permiten reconstruir escenarios climáticos pasados con mayor precisión.
FÓSILES, EXTINCIONES Y LECCIONES EVOLUTIVAS
El registro fósil revela cómo la vida respondió a crisis pasadas. Hallazgos como Tiktaalik explican grandes saltos evolutivos, mientras que el estudio de extinciones masivas, como la del Cretácico-Paleógeno, muestra el impacto de volcanismo e impactos de asteroides en la biodiversidad.
MÁS ALLÁ DE LA TIERRA: GEOLOGÍA PLANETARIA
La geología también mira al espacio. Misiones de la NASA como Perseverance confirmaron antiguos ambientes lacustres en Marte, mientras el programa Artemis prepara el regreso humano a la Luna. En paralelo, la misión DART probó que es posible desviar asteroides, reforzando la seguridad planetaria.






