Geología y cambio climático: llaman a fortalecer la planificación territorial en Chile

La planificación del territorio y la gestión del agua y la energía requieren una mayor participación de las ciencias de la Tierra. Así lo plantea el geólogo José Cabello Lechuga en su columna «Cambio climático y geología en Chile», donde propone fortalecer el vínculo entre investigación científica y políticas públicas.
El autor sostiene que conocer los procesos que han transformado el planeta durante cientos de millones de años permite comprender mejor las alteraciones ambientales provocadas por la actividad humana, especialmente por el uso de combustibles fósiles.
Esta perspectiva, señala, también ayuda a abordar las relaciones entre los recursos hídricos, los residuos, el suelo, los océanos, la atmósfera y los seres vivos como componentes de un mismo sistema.
RECURSOS NATURALES BAJO MAYOR PRESIÓN
Cabello advierte que Chile deberá enfrentar un escenario marcado por recursos limitados y por los riesgos de su extracción y uso intensivo. A ello se agregan las expectativas de una población que demanda mayor bienestar y un acceso más equitativo a los bienes naturales.
La presión se concentra especialmente en la relación entre agua, energía y alimentación. El cambio climático dificulta su suministro seguro y sostenible, mientras el aumento de la demanda repercute en el abastecimiento y en sectores productivos como la minería y la construcción.
Frente a estos desafíos, el geólogo destaca la sólida base de investigación geológica del país y plantea que una inversión adecuada permitiría anticipar problemas ambientales y apoyar el desarrollo económico.
EL APORTE DE LA GEOSFERA A LOS ECOSISTEMAS
La columna cuestiona la escasa atención que recibe la geosfera en las decisiones de protección ambiental. Cabello recuerda que esta contribuye a formar los paisajes, interactúa con el agua y la atmósfera, y sostiene los sistemas vivos.
También destaca que el patrimonio geológico y la diversidad de ecosistemas de Chile ofrecen oportunidades para la educación y el turismo, además de contribuir a la calidad de vida de las comunidades.
CONOCIMIENTO CIENTÍFICO PARA PREVENIR RIESGOS
El autor aborda, además, la exposición del territorio a terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos y tsunamis. Comprender estos fenómenos y comunicar sus posibles impactos y las medidas de mitigación, sostiene, resulta esencial para disminuir las pérdidas humanas y materiales.
Por ello, llama a incorporar de manera más efectiva el conocimiento de los profesionales de las ciencias de la Tierra en la evaluación ambiental estratégica y la planificación territorial de largo plazo. Su propuesta apunta a que las decisiones sobre el territorio respondan a una visión integral de desarrollo sostenible y bienestar para la ciudadanía.




