Informe advierte desafíos en la fiscalización minera chilena
Un análisis comparativo de seis países sostiene que la especialización de los organismos fiscalizadores y la continuidad de sus autoridades son claves para la seguridad minera. En Chile, advierte desafíos en la estructura y conducción de Sernageomin.

La capacidad técnica y la independencia de quienes fiscalizan las faenas aparecen como aspectos centrales para la seguridad minera. Así lo plantea el informe «¿Quién manda en la minería?», que compara la organización del sector en Australia, Canadá, Perú, Sudáfrica, Estados Unidos y Chile, con información recopilada hasta septiembre de 2026.
El documento destaca que ninguno de los seis países analizados exige una formación profesional específica en minería para ejercer como ministro. Los requisitos de acceso responden a condiciones generales o políticas, mientras que la experiencia sectorial depende de la decisión de quien realiza el nombramiento.
Desde esa perspectiva, el análisis desplaza el debate sobre la profesión de las autoridades hacia la preparación de los equipos técnicos, los recursos para inspeccionar y la estabilidad de los organismos responsables de hacer cumplir las normas.
ESPECIALIZACIÓN Y CONTROL DE LAS FAENAS
La comparación identifica distintas formas de organizar la seguridad minera. En Queensland, Australia, determinados cargos de seguridad en faena requieren certificados de competencia obtenidos mediante exámenes de legislación y práctica minera.
Estados Unidos dispone de una agencia federal dedicada exclusivamente a la seguridad y salud en la minería: la Mine Safety and Health Administration. Sudáfrica cuenta con una inspectoría especializada y espacios de participación conjunta entre el Estado, las empresas y los sindicatos.
En Canadá, la fiscalización recae principalmente en las provincias. Perú distribuye las responsabilidades entre organismos de seguridad laboral, supervisión de infraestructura y gobiernos regionales.
El informe sostiene que estas estructuras permiten observar una diferencia relevante entre la conducción política del sector y las competencias técnicas necesarias para supervisar sus operaciones.
LOS DESAFÍOS DE SERNAGEOMIN
En Chile, Sernageomin reúne la producción de información geológica y la fiscalización de la seguridad minera. El documento advierte que esta combinación obliga al servicio a distribuir sus recursos entre ambas funciones.
Además, señala que, al cierre del período analizado, el organismo estaba dirigido por una autoridad subrogante desde diciembre de 2025 y había desvinculado a su subdirector nacional de Minería en septiembre de 2026.
Según los antecedentes de Contraloría recogidos en el informe, entre 2022 y 2024 el servicio fiscalizó, en promedio, solo el 20% de las faenas del país. El análisis también consigna que Chile registró 15 muertes mineras durante 2025, la cifra más alta desde 2018.
EL ESTADO COMO PROPIETARIO Y FISCALIZADOR
La comparación incorpora otro elemento: el Estado chileno fiscaliza la actividad minera y, al mismo tiempo, es propietario de Codelco. Para el informe, esta doble condición refuerza la importancia de contar con un regulador independiente y con capacidad suficiente para supervisar las operaciones.
El documento concluye que la discusión sobre quién conduce la minería debe considerar tanto las decisiones políticas como la fortaleza de las instituciones técnicas. La continuidad de sus autoridades, la especialización y la capacidad efectiva de inspección aparecen como factores centrales para proteger a los trabajadores.
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