top of page

DECLARACIÓN PÚBLICACOLEGIO DE GEÓLOGOS DE CHILE

hace 26 minutos
5 min de lectura

ALUVIÓN EN LAS CONDES Y EVENTOS HIDROMETEOROLÓGICOS DE 2026: PREVENCIÓN, GEOCIENCIAS Y SEGURIDAD ANTE DESASTRES PARA CHILE

Santiago, 9 de octubre de 2026.




El Colegio de Geólogos de Chile manifiesta preocupación por el aluvión ocurrido el jueves 8 de octubre de 2026 en la comuna de Las Condes, Región Metropolitana, que provocó graves daños en viviendas, infraestructura, establecimientos educacionales y centros asistenciales, además del arrastre de vehículos, acumulación de sedimentos y afectación a la seguridad de sus habitantes.


Expresamos nuestra solidaridad con las personas y familias afectadas por esta emergencia, así como nuestro reconocimiento a los equipos de respuesta y organismos técnicos que trabajan en la protección de la población y la evaluación de los daños.

Este nuevo episodio se suma a los graves efectos provocados por los sistemas frontales que durante julio y agosto de 2026 afectaron a 12 regiones del país, generando inundaciones, remociones en masa, deslizamientos, caídas de rocas, erosión de cauces y otros fenómenos que ocasionaron daños a personas, viviendas, infraestructura pública y actividades productivas.


EL ALUVIÓN EN LAS CONDES: UNA NUEVA ADVERTENCIA SOBRE LOS PELIGROS GEOLÓGICOS


De acuerdo con los antecedentes entregados por los organismos competentes, las precipitaciones intensas y concentradas en un corto período provocaron la activación de las quebradas generando una crecida repentina con transporte de agua, barro, sedimentos y material vegetal que afectó principalmente al sector de San Carlos de Apoquindo.

Esta emergencia llevó a las autoridades a declarar zona de catástrofe en Las Condes y establecer alerta roja por peligro de remociones en masa en diez comunas de la cordillera y precordillera de la Región Metropolitana.


El carácter súbito del fenómeno y la rapidez con que se desarrolló evidencian las dificultades que presentan estos procesos para su detección y alerta oportuna, especialmente en zonas urbanizadas próximas a quebradas y cauces naturales.


Este evento demuestra que la exposición a peligros geológicos no se limita a las regiones tradicionalmente afectadas por precipitaciones intensas. También puede manifestarse en sectores urbanos altamente desarrollados, donde las características geomorfológicas del territorio, la ocupación del suelo y las intervenciones sobre los sistemas naturales de drenaje requieren especial atención.


Resulta fundamental investigar rigurosamente los factores que contribuyeron a la ocurrencia y magnitud del aluvión, incluyendo las condiciones geológicas y geomorfológicas, la intensidad de las precipitaciones, la respuesta hidrológica de la cuenca, el transporte de sedimentos, las características de las obras de drenaje y las modificaciones realizadas en el territorio.

Estas evaluaciones deben sustentarse en antecedentes técnicos y científicos, evitando establecer responsabilidades o causas definitivas antes de contar con los resultados de las investigaciones correspondientes.


LAS CIENCIAS DE LA TIERRA COMO HERRAMIENTA FUNDAMENTAL PARA LA PREVENCIÓN

Chile, por sus características geológicas, climáticas y geográficas, se encuentra permanentemente expuesto a fenómenos naturales peligrosos. Estos eventos pueden presentarse simultáneamente y potenciar sus efectos. A ello se suman intervenciones humanas que, cuando se realizan sin considerar las características del territorio, pueden incrementar significativamente los niveles de riesgo.


Frente a esta realidad, el Colegio de Geólogos de Chile sostiene que el conocimiento de las Ciencias de la Tierra constituye una herramienta fundamental para proteger la vida de las personas, reducir los daños y orientar adecuadamente el desarrollo del territorio.


Los acontecimientos registrados durante 2026, y particularmente el reciente aluvión en Las Condes, refuerzan la necesidad de avanzar desde una lógica centrada principalmente en la reacción y reparación hacia una política permanente de prevención, anticipación, preparación y mitigación del riesgo.


Para ello, es indispensable contar, antes de construir, reconstruir o modificar viviendas, infraestructura y obras públicas, con estudios geológicos, geomorfológicos, geotécnicos, hidrogeológicos, hidrológicos y climatológicos que permitan conocer las condiciones del territorio, identificar los peligros existentes y evaluar los escenarios de riesgo.


Especial atención requieren las quebradas, abanicos aluviales, cauces naturales, laderas y áreas precordilleranas, donde las precipitaciones intensas pueden desencadenar crecidas repentinas, flujos de detritos y otros procesos de remoción en masa.


PLANIFICACIÓN TERRITORIAL Y PREVENCIÓN COMO POLÍTICA DE ESTADO


El Colegio de Geólogos de Chile considera urgente fortalecer la planificación territorial mediante la incorporación efectiva del conocimiento geocientífico en los instrumentos que regulan el uso del suelo y determinan los lugares donde pueden desarrollarse asentamientos humanos, infraestructura y actividades productivas.


No basta con disponer de antecedentes técnicos sobre los peligros naturales. Es necesario que esa información sea considerada oportunamente en las decisiones de planificación, diseño, construcción y autorización de proyectos, evitando incrementar la exposición de personas y bienes en sectores potencialmente peligrosos.


Asimismo, se requiere revisar y evaluar periódicamente las obras de conducción de aguas lluvias, atraviesos de quebradas, sistemas de drenaje y demás intervenciones que puedan modificar el comportamiento natural de los escurrimientos superficiales.


La prevención de los desastres debe constituir una política de Estado permanente, transversal y sostenida en el tiempo, independiente de los cambios de gobierno, debido a su impacto directo sobre la seguridad, salud, economía, infraestructura y bienestar de la población.


FORTALECIMIENTO DE SERNAGEOMIN Y SISTEMAS DE MONITOREO


En este contexto, el Colegio de Geólogos de Chile estima indispensable fortalecer las capacidades técnicas, profesionales, operativas y presupuestarias del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), para ampliar y actualizar los estudios de peligros geológicos, generar cartografía de mayor detalle y difundir información científica que contribuya a la prevención y mitigación de desastres.


Asimismo, considera necesario avanzar hacia un marco normativo que otorgue carácter vinculante a la información oficial sobre peligros geológicos en los procesos de planificación territorial y en las decisiones de ocupación y desarrollo del suelo, mediante los instrumentos y procedimientos que correspondan.


De igual manera, propone impulsar la creación y fortalecimiento de una red nacional de monitoreo de remociones en masa, que integre información meteorológica, hidrológica, geológica y geomorfológica, con especial atención a las cuencas y quebradas que presentan mayor exposición de población e infraestructura.


Esta red debería articularse con los organismos responsables de la gestión del riesgo de desastres, los gobiernos regionales, las municipalidades, las universidades y los centros de investigación, con el propósito de mejorar la vigilancia de condiciones peligrosas, los protocolos de comunicación y las capacidades de alerta temprana.


El aluvión de Las Condes demuestra la importancia de desarrollar herramientas que permitan reconocer oportunamente escenarios de peligro y fortalecer la preparación de las comunidades frente a fenómenos de rápida evolución, aun cuando no todos los eventos puedan predecirse con exactitud.


UN LLAMADO A ACTUAR ANTES DE LA PRÓXIMA EMERGENCIA


El Colegio de Geólogos de Chile hace un llamado a las autoridades nacionales, regionales y comunales, a los organismos técnicos, centros de investigación, profesionales y a la ciudadanía a incorporar decididamente las Ciencias de la Tierra en las políticas públicas de prevención, planificación territorial y gestión del riesgo de desastres.


Los eventos registrados durante 2026, y especialmente el aluvión del 8 de octubre en Las Condes, deben constituir una oportunidad para revisar los criterios de ocupación del territorio, fortalecer las capacidades institucionales y adoptar medidas concretas destinadas a reducir la exposición y vulnerabilidad de la población.


Chile necesita aprender de cada emergencia y transformar ese conocimiento en decisiones preventivas que permitan reducir los riesgos futuros.


Invertir en conocimiento geocientífico, investigación, monitoreo, planificación y prevención no es un gasto: es una inversión en seguridad, protección de la vida, infraestructura y bienestar para todos los habitantes del país.


DIRECTORIO

COLEGIO DE GEÓLOGOS DE CHILE

 
 
bottom of page