Chile y sus recursos minerales: una potencia mundial que aún debe traducir su riqueza en mayor equidad
- csnavarroh9
- hace 1 día
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El geólogo José Cabello Lechuga plantea que el país cuenta con recursos, instituciones y capacidades técnicas suficientes para impulsar un modelo minero más integrado, sostenible y orientado al desarrollo social.

Chile mantiene una posición de liderazgo mundial en minería y posee condiciones excepcionales para seguir proyectándose como una potencia global en recursos minerales. Sin embargo, ese protagonismo económico aún no se refleja plenamente en mejores condiciones de equidad para la mayoría de la población, advierte, nuestro socio, José Cabello Lechuga.
En su columna “Chile y sus recursos minerales”, el especialista sostiene que el país genera una enorme riqueza a partir de la actividad minera, pero requiere una mirada de futuro que permita vincular ese potencial con las necesidades sociales más urgentes.
UNA POTENCIA MINERA GLOBAL
Cabello recuerda que Chile es el primer productor mundial de cobre, renio, nitratos y yodo. Además, se ubica entre los principales productores de litio, molibdeno, plata, oro, hierro, arsénico, mercurio, potasio, boratos, sal, azufre y selenio.
A ello se suma la identificación de tierras raras en el sur del país y los estudios en torno a otros minerales críticos, como cobalto, wolframio, vanadio, cesio y magnesio. Según plantea, Chile no solo destaca por su producción actual, sino también por sus reservas y por el valor estratégico que estos recursos adquieren en el contexto de la transición energética mundial.
El geólogo estima que la producción anual de minerales del país alcanza un valor cercano a los US$60.000 millones, cifra que supera la producción anual de Canadá, pese a que ese país posee un territorio considerablemente más extenso.
CAPACIDADES INTERNAS PARA UN NUEVO MODELO
José Cabello también destaca que Chile cuenta con instituciones estatales de alto valor técnico, como el Instituto Nacional de Litio y Salares, Codelco, Enami, Cochilco, Sernageomin y la Comisión Chilena de Energía Nuclear. A su juicio, estas entidades pueden cumplir un papel relevante en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo minero.
En esa línea, lamenta el cierre del Centro de Investigaciones Minero Metalúrgicas, CIMM, al que califica como una institución clave para la industria minera nacional y cuya desaparición atribuye a una falta de visión técnica y estratégica.
Cabello también releva el aporte histórico de la pequeña y mediana minería, sector que ha dado origen a importantes faenas como El Indio, La Coipa, El Salvador y Chuquicamata. Según plantea, esta actividad puede representar una forma de minería más sustentable y con capacidad de dinamizar territorios económicamente rezagados, aunque actualmente no recibe el apoyo estatal suficiente.
INVERSIÓN, DESARROLLO Y EQUIDAD.
En su columna subraya que la cartera de proyectos de inversión minera para el período 2025-2034 contempla más de 60 iniciativas por sobre los US$104.000 millones. Este escenario, impulsado por la demanda mundial de minerales críticos como el cobre y el litio, representa uno de los ciclos de inversión más relevantes en la historia del país.
No obstante, Cabello advierte que Chile debe dejar de mirar exclusivamente hacia afuera para proyectar su desarrollo. En su opinión, el país cuenta con recursos naturales, instituciones, universidades, profesionales, colegios e institutos técnicos, además de sociedades científicas capaces de respaldar una estrategia nacional más ambiciosa.
Plantea que Chile debe mantener apertura a la inversión extranjera, pero bajo una mirada que priorice el desarrollo interno, la sostenibilidad y la reducción de la desigualdad.
“Las condiciones existen”, sostiene el autor, quien llama a avanzar hacia una minería comprometida con mayores aportes a áreas clave como salud, educación, vivienda y empleo digno.
Finalmente, Cabello plantea que el desafío no está solo en producir más, sino en construir un Estado moderno capaz de articular la riqueza minera con una sociedad más equitativa, paritaria, humanista y solidaria.




