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Convertir minerales críticos en poder productivo regional

21 sept
2 min de lectura

El economista Osvaldo Rosales advirtió que América del Sur corre el riesgo de profundizar su dependencia si se limita a exportar materias primas. Propuso fortalecer la cooperación regional, diversificar alianzas y desarrollar capacidades tecnológicas e industriales propias.




La creciente disputa internacional por los minerales críticos obliga a América del Sur a diseñar una estrategia común que transforme sus recursos naturales en capacidad productiva, innovación tecnológica y mayor soberanía económica, planteó el economista Osvaldo Rosales.


En una columna publicada en el portal de noticias elmostrador.cl, el exjefe negociador del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos sostuvo que la transición energética y digital no se organiza únicamente mediante la cooperación, sino también a partir del control de los recursos, la refinación, las tecnologías, la logística y las cadenas de suministro.


Rosales advirtió que la abundancia de cobre, litio, níquel, tierras raras y otros insumos estratégicos no garantiza por sí sola el desarrollo. A su juicio, la región podría quedar atrapada en un “extractivismo modernizado” si continúa exportando minerales mientras otros países concentran la tecnología, los empleos calificados y las rentas industriales.


COOPERACIÓN PARA NEGOCIAR CON MAYOR FUERZA


El economista afirmó que ningún país sudamericano controla individualmente todos los eslabones de estas cadenas productivas. Por ello, llamó a superar la fragmentación regional mediante plataformas de información geológica, estándares ambientales compatibles, sistemas de trazabilidad, infraestructura compartida y posiciones coordinadas frente a inversionistas y grandes compradores.


En esa línea, valoró el reciente acuerdo entre Chile, Argentina, Bolivia y Perú sobre minerales críticos, aunque recalcó que la iniciativa debe traducirse en medidas concretas. Entre ellas mencionó centros regionales de investigación aplicada, programas conjuntos de formación, consorcios de procesamiento y refinación, e infraestructura transfronteriza.


Rosales también propuso impulsar servicios mineros avanzados, ingeniería especializada, monitoreo ambiental, tecnologías de extracción más limpias, reciclaje, insumos para baterías, programas informáticos de trazabilidad y laboratorios de certificación.


EVITAR UNA NUEVA DEPENDENCIA


El autor sostuvo que América Latina debe evitar un alineamiento automático con Estados Unidos o China y evaluar cada acuerdo internacional según su aporte productivo, tecnológico, ambiental y social. La autonomía estratégica, agregó, requiere diversificar socios, proteger los espacios de política pública y negociar transferencias efectivas de capacidades.


Asimismo, alertó que las presiones para elevar el gasto militar y modernizar arsenales podrían reactivar las desconfianzas entre países vecinos y desviar recursos necesarios para el desarrollo. Frente a ese escenario, defendió la cooperación sudamericana y el respeto de los acuerdos internacionales como componentes de una política regional de seguridad.


UNA ADVERTENCIA PARA CHILE


Rosales señaló que la sobretasa arancelaria impuesta por Estados Unidos a parte de las exportaciones chilenas, pese a la existencia de un Tratado de Libre Comercio, demuestra los límites de confiar exclusivamente en relaciones preferenciales con las grandes potencias.


Ante este panorama, planteó que Chile debe aplicar una política exterior y productiva más audaz, fortalecer sus capacidades nacionales, diversificar alianzas y utilizar los mecanismos institucionales disponibles para defender el comercio basado en reglas.


El desafío, concluyó, consiste en lograr que los minerales críticos generen valor agregado, conocimiento científico, empleos calificados y capacidades industriales propias, en lugar de reproducir el histórico papel de América del Sur como exportadora de materias primas.

 

 
 
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